EL ORIGEN

“Soy hija de maestro ebanista”

Me llamo Helena y soy la creadora de este proyecto. Hija de maestro ebanista, crecí rodeada del aroma cálido de la madera, cultivando un profundo amor por los oficios tradicionales y un respeto innato por la artesanía.

Era el verano de 2005 cuando, en un giro inesperado, me enseñaron a recogerme el cabello con un sencillo palito. Estaba trabajando  junto a una chica que los vendía en los icónicos mercados hippies de Ibiza. Aquel momento cambió todo: me quedé absolutamente atónita al ver lo fácil y elegante que quedó el recogido. Había algo mágico en esa simplicidad.

En octubre de 2006, compré un billete sin retorno a Bali, movida por una intuición y el deseo de conectar con el origen de esos palitos que tanto me habían fascinado. No tenía información, solo la certeza de que Bali era el corazón de este arte.

La Isla de los Dioses me guió hacia Ketut y su familia, un encuentro que no fue casualidad, sino destino. Como siempre digo, Palospelos me encontró a mí, y cada día doy gracias por ello.

Por cierto: el nombre Palospelos se lo debo a mi más que amiga, mi hermana del alma, Mercé. Le estaré eternamente agradecida porque no podría imaginar un nombre que represente mejor nuestro trabajo y esencia.